La Virgen de Fátima, Patrona de “los piratas”

Peregrinación con la imagen de Fátima el día que llegó a San Mateo

Pedro José Rodríguez Suárez
Cronista Oficial de Vega de San Mateo

La Virgen de Fátima llegó a San Mateo en el año 1950 gracias a la iniciativa privada del entonces farmacéutico del pueblo D. Juan Santana Ramos, quien compró la imagen en Madrid por encargo del párroco de entonces D. José Molina Mendoza.

Una vez llegada la imagen a Gran Canaria estuvo depositada en la Iglesia del Corazón de María, y el día 13 de mayo de 1950 vino en peregrinación por todos los pueblos del centro hasta San Mateo portada sobre el camión de D. Antonio Gil Pérez, haciendo una parada en el templo de Santa Brígida, de donde era natural D. Juan Santana, para posteriormente ser recibida por una multitud de vecinos que la esperaban en El Madroñal y en Vista Alegre.

La Virgen de Fátima fue entronizada en el tempo de San Mateo el mismo día 13 de mayo, siendo sus padrinos D. Juan Santana Ramos y Dña. Dolores Molina Mendoza, hermana del párroco. Ese año de 1950 fue en procesión a casa de varios enfermos en El Retiro y La Caldereta, terminando la procesión y pernoctando en los garajes de los “Piratas” en la calle José Antonio.

Por iniciativa del padre franciscano D. Salvador Sierra fue nombrada patrona de los siete “Piratas”. Este franciscano era el predicador del novenario dedicado a la Virgen, sufragando los gastos los conductores. Los “Piratas”, al llegar la semana de las fiestas se liberaban del trabajo uno cada día para en unión de varios jóvenes ir a buscar flores para hacer las alfombras que cubrían el trayecto procesional. Al mismo tiempo se creó un Patronato por parte de la burguesía del pueblo que desapareció al poco tiempo ya que ni el párroco no los habitantes del municipio estaban de acuerdo con ello.

La última procesión de la semana que coincidía con el sábado era exclusiva de los “Piratas” quienes le hacían una preciosa alfombra de flores en la parte posterior del templo donde tenían situada la parada de los coches y llegaba hasta El Retiro donde la esperaban haciendo sonar las bocinas de sus vehículos y posteriormente despedirla de igual forma a la entrada de la imagen a la iglesia. Los primeros años fue costumbre traer a los enfermos de El Sabinal a la misa que se celebraba el domingo, donde la imagen salía al atrio del templo, instaurándose desde entonces la famosa “misa de los enfermos”.

Entre el 28 de mayo y el 9 de julio de 1967 la Virgen volvió a peregrinar por el centro con motivo del cincuentenario de sus apariciones. Tres años después, el miércoles 26 de agosto de 1970, ocurrió un suceso que tuvo una enorme repercusión entre todos los habitantes del municipio y de la isla de Gran Canaria en general, así como en la prensa local y es que a partir de las 10:15 h. de la mañana comenzó a moverse el rosario de la Virgen. ¿Milagro?.

En el año 1975 se celebraron solemnemente las bodas de plata de su llegada a San Mateo. La imagen de la Virgen estuvo desde su llegada a San Mateo situada en el Altar Mayor en el interior de una artística hornacina hasta la llegada de D. Antonio Perera, párroco que en 1990 la retiró de ese lugar relegándola a otro sitio dentro del templo.