Virginia Moraira comienza una nueva etapa en el sector de la artesanía

Dice un dicho que el mundo se hizo para los valientes. Y Virginia Moraira es un ejemplo de ello. Todavía se encuentra digiriendo el cierre de “Vir Cosmética Bio”, su taller-tienda de cosmética y jabones artesanales que abrió sus puertas en 2017 en la Avenida Tinamar, y, lejos de detenerse, ya ha emprendido un nuevo camino en el sector de la artesanía.

Cuenta Virginia que cuando decidió abrir las puertas de su tienda de cosmética se dijo a sí misma que si el proyecto salía mal no volvería a intentar nada más. Sin embargo, cerrar las puertas de su local fue precisamente el paso para probar el ganchillo, una técnica que le sirvió de terapia para sobrellevar el amargo trance. Así, casi sin darse cuenta, Moraira cambió los productos naturales de sus cosméticos por el hilo y la aguja y en cuestión de meses decidió solicitar su carnet de ganchillera a la Fedac, un documento que ya la acredita de forma oficial y que le ha servido de impulso para comenzar un nuevo camino en el duro y poco reconocido sector de la artesanía.

Ahora, en su stand del Mercado Agrícola y Artesanal de San Mateo los últimos productos de cosmética que le quedan a la venta van dejando paso a patucos, boinas, gorras y otras prendas realizadas a ganchillo.

El stand de Virginia se encuentra todos los domingos, de 9:30 a 14:00h. en el exterior de la nave B, justo enfrente de los puestos de flores.