«Necesitamos niños que vengan a conocer la lucha y que la afición venga a animar al equipo

Además del año, acaba de terminar la Liga Insular de Lucha en Gran Canaria. Desde la junta directiva del Club de Lucha Tinamar hacen balance de la situación general del equipo. Hablamos con Carlos Luis Antúnez “Winche”, presidente de la entidad, y Sergio Santana, tesorero.

– Finaliza el 2019. ¿Qué balance hacen de este año?
W: Deportivamente ha sido un año bastante negativo. La temporada pasada, la que terminamos en mayo, hicimos un esfuerzo muy grande para mantener al equipo a un alto nivel, fichando muchos luchadores que venían con experiencia y con los que podíamos tener un equipo competitivo, pero no respondieron a nuestras exigencias. Incluso algunos se molestaron a final de temporada cuando les pedimos que devolvieran los equipajes. No entienden que para el club los equipajes cuestan un dinero y que todos los años no podemos permitirnos el lujo de gastarnos 2.000 euros sólo en ropa. En esta nueva temporada hemos decidido apostar por la cantera, por la gente de aquí. Sin
embargo, nos vimos con la sorpresa de que muchos luchadores de aquí se fueron y nos quedamos sólo con la base y con el canterano Saúl, al que estamos muy agradecidos porque haya decidido quedarse.

S: Como dice Winche, el final de la temporada pasada fue decepcionante. Como junta directiva nos sentimos decepcionados. La inversión fue bastante grande para los resultados que obtuvimos. Y en esta temporada pues estamos luchando con la base, se han quedado los verdaderos canteranos, los que están siempre y no los que vienen cuando el equipo está arriba.

– La Liga acaba de terminar. ¿Qué valoración hacen de esta competición?
W: En esta Liga hemos descubierto que la Federación ha hecho las cosas mal. Se propuso una categoría de promoción y hay equipos que tienen luchadores que han sido Destacados C. Además, la mayoría de los equipos tienen luchadores que no cumplen con los límites de peso. Los árbitros no tienen un mismo criterio a la hora de tomar las decisiones… un desastre. Y en lo que respecta al plano deportivo de nuestro equipo pues estoy muy orgulloso de que un 90% de los luchadores sean de San Mateo. La gente está comprometida y dando la cara. Los resultados no nos han acompañado pero los luchadores que forman el equipo sienten los colores y eso se nota. Hay jóvenes que han dado un cambio espectacular, como Óscar Domínguez y José Quintana, bautizado como el Faro de Aríñez. Creo que cada vez estamos mejor y nos vamos adaptando.

S: Para como empezamos, acabamos bastante bien. Yo me quedo con que los luchadores están dando el callo y que tenemos muchos juveniles que están aportando muchos puntos al
equipo.

– ¿Qué está pasando con las categorías inferiores?
W: Pues que los niños no vienen y los intentos que hemos hecho en este sentido han sido en vano. Presentamos un proyecto al AMPA a través del colegio pero no lo aceptaron. Todo han sido impedimentos. Unas veces nos decían que era porque la actividad se desarrolla fuera del centro escolar, pero no olvidemos que hay una puerta que conecta directamente el campo de lucha con el colegio. Mi conclusión es que la lucha no les reporta dinero como actividad, porque al recibir subvención no podemos cobrar por las clases, así que creo que es más bien un tema económico. Por otra parte, creo que el proyecto de promoción de Escuelas que se está llevando a cabo desde la Federación no está funcionando. Considero que no se puede dar prioridad a zonas donde hay muchos niños practicando lucha sobre zonas donde no tenemos niños. Ahora mismo los monitores están en zonas donde no urge esa promoción y a las Medianías no envían a los monitores hasta marzo, cuando la temporada termina en mayo. No hay tiempo material para que esos niños se enganchen y se animen a incorporarse a los equipos. ¿Por qué no los envían a estas
zonas en octubre o noviembre?

S: El problema que estamos teniendo con las categorías inferiores es que es muy difícil que los niños vengan al campo, y yo pienso que la culpa es casi más de los padres que de los niños. Hay niños que vienen, les gusta
y se quieren quedar, pero la dejadez de los padres hace que no vengan. Nosotros los vamos a buscar, los
llevamos de vuelta… En cuanto eso no es posible pues dejan de traerlos.

– Hablando de dinero… ¿con qué respaldos cuenta el club?
W: Pues este año únicamente con la subvención del Ayuntamiento y con la ayuda de Panadería Pulido, Librería Marcial, El Palmetto, Taller Enrique Ventura y el Taller de chapa y pintura de José Luis Reyes. A esto hay que sumarle la cuota de los aproximadamente 20 socios que hemos hecho este año. A todos ellos hay que darles las gracias por el esfuerzo que hacen, y en especial al Ayuntamiento que es nuestra principal fuente de ingresos.

S: Hay que agradecerles a todos su ayuda. Sin duda, estamos compitiendo gracias primero a la subvención y luego a las ayudas que vienen de esas empresas y es importante también la cuota de los socios.

– Este año se han hecho algunas mejoras en el campo…
W: Sí. Se pintó todo el edificio y quedó perfecto, se puso la megafonía nueva y también se renovó la iluminación, que la verdad es que ha quedado fantástica. El campo ahora mismo está mejor que nunca. Y por ello tengo que agradecer la labor tanto del concejal Miguel Reyes como del Alcalde y de la corporación en general por el apoyo.

S: Sí, hay que decir que, además de la subvención, nos han apoyado también con todas estas mejoras que son importantes y que como dice Winche, han hecho posible que el campo ahora esté mejor que nunca. Se ha hecho una inversión bastante buena.

– Hablemos de la afición. ¿Se sienten arropados?
W: La verdad es que no. La afluencia de público en el campo no es la deseada y además parece que todo son críticas destructivas. Cuando fichamos gente de fuera, se critica, pero cuando apostamos por los de aquí, también. Y así con todo. Eso sí, de los que critican, ninguno viene a ayudar ni a aportar ideas.

S: Sinceramente, no. No nos sentimos apoyados en ese sentido. Y es triste pero sí, más bien nos sentimos criticados. Hay gente que no sólo no viene a ayudar, sino que viene a decir que el equipo no sirve, que nos estamos llenando los bolsillos… y no es justo. Nosotros estamos haciendo todo lo que podemos y los luchadores también. Hay gente que viene a luchar desde Tunte, desde Tejeda… y después hay gente en el pueblo que no viene. Nosotros de la afición lo que necesitamos es ayuda o que, al menos, vengan a animar al equipo. Que vengan, que vengan ahora, porque esto va camino de desaparecer y después todo el mundo se lamenta.

– ¿Algo que añadir?
W: Sí. Tengo que agradecer el esfuerzo a los luchadores, que están dando el callo a pesar de las adversidades. Y gracias también en mayúsculas a Sergio por su apoyo incondicional. Además, me gustaría animar también a los niños y a los padres a que vengan a conocer el equipo y la lucha canaria. Que vengan a probar y que luego decidan, pero que vengan. Y a la gente en general, animarla a que vengan a los terreros. Es muy importante sentir el calor de la afición.

S: Pues como dice Winche, agradecer a los luchadores que se quedaron este año en el equipo, especialmente a Saúl, que pudo haberse ido a otro sitio para seguir creciendo y decidió quedarse. Agradezco a los chiquillos, que cada fin de semana luchan dos veces, el viernes por la noche y el sábado por la mañana, y sobretodo a Winche, que es quien está manteniendo esto. Hay gente que critica su gestión, pero yo no veo a nadie en la puerta esperando para venir a hacer lo que está haciendo él. Todo el que crea que puede mejorar esto, tiene las puertas abiertas para venir y hacerlo.