«Correr con coches similares es un incentivo mayor al de correr solo»

Por Oriol Reyes 
Automovilismo desde la piedra

Jorge Suárez y Cristo Rodríguez se hicieron esta última temporada con el entorchado de la copa monomarca Diasán 160 SR, un certamen en el que reutilizaba los Nissan Micra 160 SR de la antigua copa canaria. El binomio veguero alcanzó el triunfo en dos ocasiones y siempre estuvo entre los más punteros de la copa, lo que se tradujo en un triunfo final. Hablamos con ellos.

– ¿Qué les pareció la creación de esta nueva copa monomarca Diasán 160 SR con los “antiguos” Nissan Micra?

J.S.: La idea está bien, porque al fin y al cabo correr con coches similares es un incentivo mayor al de correr solo por tu cuenta para participar en las pruebas. Se crean piques bonitos y sanos, como el que tuvimos con el equipo de Jonathan Curbelo durante todo el año, siempre con muy buen rollo; La verdad que nos lo pasamos muy bien esta temporada.

C.R.: Este tipo de iniciativas van genial en el mundo de los rallyes, sobre todo para equipos modestos como el nuestro y para los que empiezan o llevan tiempo y adquieren este tipo de coches. Tanto para nosotros, como para el resto de participantes fue una buena iniciativa, la pena fue el número de vehículos, que no era muy abultado.

– Jorge, ¿qué cambios resaltarías entre este Nissan Micra 160 SR y tu anterior coche, el Toyota Starlet de la copa de finales de los 90?

J.S.: El paso por curva del Micra es espectacular, lo que no te imaginas se puede hacer con este coche. Subiendo también se nota el cambio, la potencia es mayor en el Micra que en el Starlet. El Nissan también tiene más facilidades para cambiar reglajes, como pudimos comprobar en el
pasado Rally de Maspalomas, donde cambiábamos reglajes de suspensión y se notaba. El Micra es muy fiable y divertido, la verdad.

– Cristo empezaba con Jorge en 2018 en el Rally de Teror y en 2019 se vio luchando junto a él por una copa monomarca, ¿Notas algún cambio en las notas de Jorge con respecto a la anterior temporada?

C.R.: Del Rally de Teror al último en Maspalomas, si vemos las cámaras interiores, notamos que las notas poco tienen que ver, porque hemos evolucionado mucho los dos de un año al otro. Jorge ahora es más meticuloso con las notas, lo que quiere decir que se fía de ellas y creo que eso es muy importante, ya que hay muchos pilotos que van “de memoria”. Está claro que aquí en la isla hay muchos tramos que se repiten y demás y son zonas conocidas, pero otros, como los del Comarca Norte, eran totalmente nuevos para nosotros y se nos dio bastante bien, pese a no tener la presión de la copa. Fue uno de los rallyes donde íbamos “más colgados de notas” y donde tuvimos un buen resultado.

– ¿Tener el coche menos potente del Rally Islas Canarias les ayudó a disfrutar más de esa prueba?

J.S.: Sí, la verdad que eso nos quitaba presión, aunque sí que había presión por acabar, ya no sólo por nosotros, sino por esos patrocinadores que apostaron por nosotros para un rally tan importante. El último día tuvimos problemas, íbamos incluso en tres cilindros, pero había que acabar como fuera.

C.R.: De hecho, el vehículo perseguidor solía adelantarnos en el tramo, pues, entre que era subida e íbamos con problemas, nos rebasó en varias ocasiones.

– ¿Qué transcurran más rallyes por San Mateo les ayuda a los pilotos del municipio a contar con apoyos de patrocinadores locales?

J.S.: Sí, se nota. Que un rally pase por San Mateo se nota, para los comercios locales es beneficioso que pase la caravana de un rally por aquí, ya que llega una buena inyección económica. Las empresas ayudan más sabiendo que el equipo es del municipio y que el coche correrá por aquí.

C.R.: Yo creo que, en general, acercar los rallyes a los núcleos urbanos es beneficioso para los municipios, ya no sólo por los comercios, si no para los aficionados de toda la vida, e incluso para los aficionados casuales que pasan por el pueblo y se encuentran esa situación. Pienso que se acerca más que por ejemplo una prueba en circuito cerrado.

– ¿Se ha creado unión entre los participantes de la Copa Diasán ?

J.S.: Lo cierto es que sí, aunque con quien más trato tuvimos fue con el equipo de Jonathan Curbelo y los chicos de Aríñez, Yeray Ortega y Jonathan Suárez, de hecho a veces coincidíamos en los reconocimientos y nos reíamos un rato.

C.R.: La verdad es que había un gran ambiente, nos lo pasábamos muy bien fuera del coche; incluso Curbelo, con quien nos jugábamos los primeros puestos, nos daba consejos para mejorar. Había competitividad, pero era sana.

– ¿Quizás fue en el Rally de Gran Canaria donde se vieron con opciones de pelear por el título?

J.S.: El Rally de Gran Canaria lo teníamos marcado en rojo; viendo cómo iba la temporada Cristo me dijo: “aquí en el Gran Canaria tenemos que apretar los dientes”. Y así fue, aunque empezamos en el primer tramo perdiendo segundos…

C.R.: Así fue, empezamos aquel tramo nocturno algo desconcentrados. Era un tramo cortito, pero en el que te podían caer segundos con cualquier error. Y así fue, tuvimos un fallo en una zona sucia donde frenamos bastante antes y ahí se nos iba el tiempo. Al día siguiente salimos con rabia y bajamos sustancialmente los cronos, ya íbamos con el cuchillo entre los dientes.

J.S.: Hicimos buenos tiempos el sábado, pero tuvimos un problema en un inyector que nos hizo perder el rally en el tramo que subía Aríñez…

– El principal rival de ustedes, Jonathan Curbelo, descartaba el Rally Comarca Norte, ¿esto les daba más presión?

J.S.: No, aunque nos tomamos el rally muy en serio, al segundo clasificado le lográbamos sacar cuatro minutos. Queríamos probarnos a nosotros mismos y marcar buenos cronos, como así fue.

C.R.: Sabíamos que él descartaría ese rally y había que acabar con el máximo número de puntos posibles. Viendo cómo fueron los cronos decidimos seguir apretando para intentar avanzar en la clasificación general y finalmente nos hicimos con un buen resultado.

– ¿Cómo les sentó esa primera victoria en la copa en aquel Rally Comarca Norte?

J.S.: La verdad que bienísimo, llegamos a Arucas pletóricos.

C.R.: Además fue un rally en el que no tuvimos problemas ni sustos, tras dos pruebas en las que habíamos sufrido. Fuimos bastante cómodos.

– Luego llegó el Rally de Teror, ¿era la otra fecha en rojo del calendario?

J.S.: Sí, junto al Gran Canaria era el otro “rally de casa” y ahí quién falló fui yo… Tuvimos un toque en el cruce de Los Chorros, aunque pudimos continuar y acabar. Volvimos a hacer algunos mejores tiempos en la copa y sumamos unos puntos que serían importantísimos, como se vio al final.

– Y finalmente, el Rally de Maspalomas, el último ¿Cuál era el planteamiento?

J.S.: Bueno, llegó, pero casi no llega… Teníamos muy difícil ganar la copa y se me pasó por la cabeza incluso descartarlo, sin embargo Cristo me dijo que eso no podía ser, que debíamos correr. En el séptimo tramo veíamos que Curbelo tenía problemas mecánicos y Cristo me recordó que debíamos correr porque “nunca se sabe”. El problema del compañero no se pudo solventar y nos encontramos con la victoria.

C.R.: La verdad que llegas a final de temporada y haces el balance y le dije a Jorge que si pasa algo que no sea por nosotros y la única posibilidad que había era esa, que Jonathan abandonara y fue lo que desgraciadamente pasó. La verdad que tuvo que ser un palo para él y a nadie se le desea esto y menos a dos tramos del final… Nosotros cuando lo vimos nos quedábamos a cuadros, claro, no nos lo esperábamos y me sentí mal, ya que una avería así puede pasarle a cualquiera y bueno, fue un sabor agridulce.

J.S.: Hay que reconocer que Curbelo fue un líder sólido durante toda la temporada. Nosotros ganamos porque tuvimos esa opción de hacerlo ya que estuvimos luchando con él, sin eso no hubiéramos podido luchar por el título.

 

– ¿Ya tienen planes para 2020? De momento tienen el Nissan Micra en venta…

J.S.: El año que viene está la opción de correr la copa Faroga 1.6, sin embargo hay coches bastante superiores en ese certamen al nuestro,entonces es muy complicado… ya se verá. De momento sólo queda agradecer a todos nuestros patrocinadores el haber estado acompañándonos esta temporada, ya que sin ellos no hubiera sido posible.