Elena Santana: “En ASOMUR se vive un encuentro intergeneracional muy bonito e importante”

Es veguera. Licenciada en Derecho, Técnica Superior en Igualdad de Género y formadora. Es Presidenta de ASOMUR Canarias, la Asociación de Mujeres Rurales con sede en San Mateo, desde su creación en 2021.

-ASOMUR va camino de cumplir tres añitos. ¿Cómo nació la Asociación?

ASOMUR nació por las inquietudes de varias compañeras que habíamos hecho el curso de Técnico Superior de Igualdad de Género. Haciendo los trabajos del curso yo siempre me enfocaba en el mundo rural y un día comentando el tema dijimos que podría ser buena idea crear una asociación para mujeres del mundo rural. La idea quedó ahí. Después de eso, el Ayuntamiento de San Mateo realizó una formación desde el área de Igualdad para fomentar el asociacionismo y ahí ya surgió la decisión en firme de crear una asociación de mujeres rurales.

-¿Cómo han sido estos años?

Ha sido difícil. Muy bonito, pero difícil. Mucha burocracia. Todas las instituciones lanzan continuamente mensajes diciendo que hay que crear asociaciones, que la mujer tiene que estar presente en la vida pública… pero la realidad es que conlleva un trabajo muy grande, mucha burocracia y mucho tiempo para pedir, además, poquito dinero. No obstante, ahí estamos, intentando sacar la asociación adelante.

¿Qué proyectos han llevado a cabo en este tiempo?

Hasta ahora hemos desarrollado tres proyectos. Constituir la Asociación y todo lo que conlleva nos llevó prácticamente un año, por lo que no fue hasta finales de 2022 cuando pudimos empezar a hacer pequeños talleres. El impulso más grande vino con la llegada de una subvención de la Fundación de La Caixa que conseguimos a través de la oficina de San Mateo. Ahora hemos terminado de desarrollar el proyecto “Forjando oportunidades”, financia- do por la Obra Social de Caixabank. Ha sido un proyecto tan bonito como importante. Este proyecto está metido dentro de un programa nacional y ha permitido ayudar a muchas mujeres.

¿En qué ha consistido este proyecto?

El objetivo era fijar a la población rural y en concreto a las mujeres. Tuvimos libertad para desarrollar el programa, así que pusimos sobre la mesa varias cuestiones. Desde la asociación queríamos además lograr dos metas: fomentar la participación activa de las mujeres en el ámbito social y sensibilizar para el emprendimiento. Sabíamos que a las mujeres de San Mateo les encanta la costura porque así nos lo habían hecho saber, así que decidimos plantear unos talleres de costura creativa. El fin no era tanto que aprendieran sobre costura, que también, sino concienciar sobre el hecho de que existen otras formas de emprender con un negocio relacionado con la costura sin enfocarse en subir vueltos o hacer ropa. Por ejemplo, a través del reciclaje de ropa.

-¿Qué valoración han hecho de los resultados? ¿Creen que han conseguido los objetivos?

Sí, y además uno muy palpable. Hemos tenido un caso de éxito de una mujer participante que se ha animado a emprender con un tema relacionado con la costura. Es muy relevante porque los cursos son limitadísimos, no sólo por cuestiones económicas sino también organizativas, y en este caso eran sólo 15 mujeres. Así que si de un grupo tan reducido como 15 mujeres ya una se ha decidido a emprender, pues imagínate. Luego están también los resultados que no son visibles, pero que también hay que valorar. Por ejemplo, ya hemos conseguido crear entre las mujeres asociadas una red de contactos. Han hecho un grupo de whatsapp que está siendo clave. Por ejemplo, casos de mujeres migrantes que viven en nuestro pueblo y que no conocían a nadie y que a través de la asociación han logrado socializar, que ahora quedan con otras mujeres para actividades de ocio…

-Hablando de números, ¿cuántas asociadas tiene ASOMUR? ¿Cumplen algún perfil?

Ahora mismo somos 79 mujeres asociadas. 79 mujeres de muchos y variados perfiles. De todo tipo de profesiones, de diferentes edades… Estamos muy contentas porque se vive un encuentro intergeneracional, que es súper importante. Son varias las mujeres que suelen traer a sus hijos y tenemos fotos preciosas donde se ve a una mujer de 80 años enseñando a una niña de 9. Ese intercambio de experiencias y conocimientos es maravilloso.


-¿Han tenido alguna colaboración con otras asociaciones o entidades en este tiempo?

Sí, hemos colaborado por ejemplo con UGT, que vino a ofrecernos una charla de economía social. También con la Red Insular Contra la Violencia de género, que impartió una charla de sensibilización sobre el tema, y con el proyecto Eco-escuelas de la Reserva de la Biosfera. Y además, como le decía antes, hemos trabajado conjuntamente con Caixabank, tanto con la Obra Social como con la Fundación, que nos han brindado un apoyo importante.

-¿Ya tienen planificados los proyectos de este año?

Estamos en ello. Vamos a seguir haciendo talleres porque hemos visto que hay una implicación y participación muy importante, con un promedio habitual de 25 mujeres asistentes a cada actividad. De resto pues dependerá de la financiación que consigamos.

-¿Cómo ve la asociación de cara al futuro?

Muy necesaria. Los grupos de apoyo son fundamentales en la sociedad actual porque cumplen unas tareas que las administraciones no pueden abarcar. Antes existían redes familiares y hoy son cada vez más escasas, por lo que las asociaciones juegan un papel muy importante.

-¿Qué le diría a las mujeres que lean esta entrevista que aún no formen parte de ASOMUR?

Todas las compañeras animamos a formar parte de esta comunidad. Estamos convencidas de que para vivir de verdad hay que compartir nuestra vida, hay que convivir, para ello, es preciso aprender a crear espacios y tiempos para poder cultivar nuestra vitalidad interior.