
Nacida y criada en Tenteniguada, Naara Corujo afronta con ilusión y responsabilidad su llegada al frente de la nueva oficina Santander Agentes de San Mateo. Su apuesta pasa por ofrecer un servicio cercano, personalizado y basado en la confianza, valores que considera fundamentales en la atención bancaria.
Tras una larga trayectoria profesional vinculada al sector financiero, Naara Corujo inicia una nueva etapa en San Mateo con un objetivo claro: estar cerca de las personas. Quienes la conocen destacan su sencillez, su trato amable y su capacidad para escuchar y acompañar a los clientes en sus necesidades diarias. En estas primeras semanas ha querido dedicar tiempo a conocer a los vecinos, entender sus inquietudes y ganarse poco a poco su confianza. Escuchar a Naara es escuchar a una mujer convencida de que la verdadera diferencia en una entidad bancaria la marca la atención humana y el servicio que se presta a cada persona.
– ¿Quién es Naara Corujo?
Soy una persona nacida y criada en Tenteniguada y mi vida ha estado dedicada prácticamente al sector bancario. He trabajado en otras entidades como La Caixa y el Banco Guipuzcoano, pero mi desarrollo personal ha estado mayoritariamente vinculado al Banco Santander. Aunque he trabajado en entornos de ciudad, siempre me he sentido más cómoda en entornos rurales, donde la gente es más cercana y el trato de tú a tú es más importante. Me encanta atender a las personas y ayudarles en sus necesidades, considerándome una persona supersencilla y de andar por casa.
-Muchas personas están viendo ahora el cambio de nombre en el letrero de la oficina. ¿Cómo les explicaría de forma sencilla qué es una oficina Santander Agentes?
Es exactamente igual a una red de oficinas normal; la prestación del servicio, las normas, protocolos y procedimientos son exactamente iguales. Solamente cambia la imagen y el personal, que en este caso somos mi compañero Guillermo y yo. El cliente no va a percibir ningún cambio en la operativa, sino todo lo contrario: creo que va a encontrar un trato más cercano, mayor presencia y mayor implicación para que las cosas salgan bien.
-Entonces, ¿los clientes pueden seguir realizando sus gestiones habituales de la misma forma?
Absolutamente igual. Al principio había cierta incertidumbre en la calle por desconocimiento, pero cuando la gente ha entrado para desarrollar su operativa diaria, se han dado cuenta de que todo sigue exactamente igual. Lo único que ha cambiado son las personas que se encuentran en la oficina; los clientes pueden seguir haciendo sus operaciones habituales y recibiendo asesoramiento personalizado para cuentas, seguros, préstamos o inversiones.

-Algunas personas mayores suelen sentirse inseguras con los cambios. ¿Qué mensaje les puede trasladar?
Esa es la parte que quizás menos me ha costado en estas semanas, ya que venía de un entorno con muchas personas mayores. A las personas que han venido a la oficina en estas semanas se les ha explicado todo con lujo de detalles, se han ido tranquilos y sabiendo que ahora pueden encontrar un trato más personalizado. Como me decían de modo simpático, «empezamos a poder ver dientes en una entidad bancaria». La gente quiere que les expliques en un lenguaje que entiendan, que se les dedique tiempo y que se les ayude sin derivarlos obligatoriamente a canales alternativos solos y sin tener que depender de terceros.
–¿Se mantienen los horarios de la oficina?
Hasta el momento sigue exactamente igual. El horario de ventanilla es de 8:30 a 14:00, y la atención al público en general es de lunes a viernes de 8:30 a 14:30. En ese sentido, el cliente no ha notado cambios.
-Como responsable de esta nueva etapa, ¿cuáles son sus retos?
Honestamente, lo que más me inquieta es ser bien recibida en la plaza, porque en temas de banco la confianza es sumamente importante. Prefiero ir de a poquito y ganarme la confianza de la gente del pueblo. Si tuviera que resumirlo, espero desmarcarme del resto a través del servicio. Todas las entidades ofrecemos productos y precios similares, pero el servicio que le prestas a la persona te diferencia como marca. Intento que mi servicio sea mi carta de presentación, que confíen en mi gestión y que haya un buen vínculo con las personas.
-¿Cómo han sido estas primeras semanas aquí?
Han sido superintensas y agotadoras, no por el público, sino por mi necesidad de irles conociendo, saber qué necesitan y entender hasta dónde puedo llegar para gestionarles mejor. Ha requerido mucha organización y acompañar a los clientes en su incertidumbre inicial, pero tras casi un mes, ellos están cada vez más cómodos y yo más tranquila porque ven que todo sigue igual.
-¿Qué mensaje trasladaría a los vecinos de San Mateo?
Darles las gracias. Quiero darles las gracias por haberme acogido tan bien. Vivo aquí, mi día a día es aquí, y me están haciendo profundamente feliz en este entorno tan tranquilo, cercano y lleno de proyectos y de inquietudes. Me han recibido tan bien… me parece precioso y no me deja más que agradecer tanto a las personas que son clientes que han venido, como a los que no lo son e igualmente me han hecho fácil llegar a este pueblo, tanto por lo personal como por lo profesional. Espero que sea el inicio de una larga relación y, simplemente, espero no decepcionar, sino hacerlo como se espera de mí.




